Tu BOCA habla de ti

Muy buenas bocateros,

a raíz de enfermar en el intestino empecé a desarrollar problemas en la boca. A pesar de haber tenido siempre una buena higiene y revisiones periódicas me di cuenta de que mis encías sangraban mucho, tenía mucha sensibilidad con las comidas e incluso desarrollaba la conocida lengua geográfica. Por suerte conocí a la Dra. Pamela Lázaro en Madrid, que no sólo es una grandísima profesional sino que además se preocupa por sus pacientes y lo hace desde el corazón.

Pasó el tiempo y de ser mi dentista se convirtió en mi amiga. Gracias a ella he descubierto muchos de los alimentos que me sientan mal y he podido pedir ayuda a otros profesional. Porque queridos amigos, la salud empieza en la boca y por eso le he pedido que nos cuente más cosas sobre esa parte de nuestro cuerpo a la que en ocasiones no prestamos demasiada atención:


Saludos a todos los amigos de este blog. Estoy aquí para abrir la visión que tenemos de la salud y de los dentistas, no quiero que se trate de un artículo científico, no es mi intención aburrir a nadie, así que pido permiso para trataros como si fuerais cualquiera de los pacientes que pasan por mi consulta.

Hechas las presentaciones vamos a centrarnos en el título de estas letras “tu boca habla de ti”… sí… y dice mucho de nosotros así que vamos a escuchar su voz. ¿Qué nos dice? ¿De qué nos habla? Me gusta verme como una “recolectora”, gracias a que somos uno de los sanitarios que ve a los pacientes con más frecuencia sin estar enfermo, tenemos la suerte de poder obtener información prestando atención a lo que nos dice esa voz.

Quiero aclarar que no somos médicos, pero SÍ podemos saber si algo no va bien y guiar a nuestros pacientes.

Vamos a escuchar:

  • “Dra. tengo la boca seca”, he escuchado eso muchas ocasiones. La boca es una cavidad húmeda y cuando eso no ocurre puede ser debido a medicación que tome el paciente, como ansiolíticos, o que haya un cambio hormonal como es la menopausia, que se sufra apnea del sueño y se duerma con la boca abierta, o que se padezca patologías como el síndrome de sjögren (trastorno autoinmunitario). Todo ello son ejemplos de causas que pueden producir esa sequedad.
  • “Dra. me huele la boca” otra de las frases más escuchadas. La halitosis, que es como se llama al mal olor bucal también nos puede dar información…y mucha. Lo primero es analizar la salud dental, si hay caries o infecciones y tratarlas. Después analizaremos la alimentación del paciente si es rica en alimentos que contienen compuestos sulfurados como el ajo o la cebolla. Pero no solo interrogaremos si no que “oleremos” ya si hay un olor como a manzana nos puede indicar que ese paciente es diabético y sin embargo si es un olor acido nos puede indicar que hay reflujo y las digestiones no son correctas o hay acetona en sangre. Solo son ejemplos de las múltiples causas que podríamos encontrar
  • “Dra. tengo muchas llagas” el mayor motivo de consulta del género femenino. Normalmente es frecuente que con los ciclos menstruales se produzca esas heriditas, cuando hay mucho estrés o el sistema inmunitario está débil, déficit de vitaminas, deshidratación, infecciones víricas, intolerancia a ciertos alimentos, enfermedades autoinmunes, cáncer oral.

Como vemos “por la boca entra y sale nuestra salud” nos da un mensaje, información que vamos “recolectando”. Los dentistas anotamos toda esa información cuando el paciente se sienta y solo abre la boca, una cavidad con dientes, un tejido rosa que es la mucosa y una lengua. ¡No hay palabras! solo escuchamos con nuestros sentidos la vista, el olfato y el tacto.

Además señores, no nos engañemos…. tenemos que ver mucho sarro, caries, lengua blanca, flemones. Olemos desagradable. Y al tacto incluso hay bultos cerca de los dientes que dejan salir pus. Sin ser especialistas sabemos que no hay buena salud dental. Esa boca tiene infección está plagada por millones de bacterias. Y esas bacterias pueden tener asociación con nuestra salud general. Gracias a estudios como los realizados por la FDI (Federación Dental Internacional) sabemos que:

– Una mala salud dental puede producir infecciones cardiacas, respiratorias o de la sangre (septicemias).

Las enfermedades periodontales incrementan el riesgo de partos prematuros o bebes con bajo peso.

La boca es un reservorio de bacterias asociadas a la ulcera de estomago

Las infecciones en la boca pueden interrumpir los niveles de azúcar y ser más difícil de controlar la diabetes

MI EXPERIENCIA 

Hace poco en la consulta de un compañero medico escuché una frase que me hizo pensar “somos lo que comemos y cómo comemos” ¡Gran verdad! Y aquí quiero hacer una reflexión, nunca una critica ya que cada cual  debe recorrer con sus propios zapatos su camino. –¿Para qué sirven los dientes? Parece una absurdez pero igual que utilizas tus manos para agarrar cosas o acariciar o escribir, los dientes ¡son para comer, para masticar! Estamos en la era de las ortodoncias, que algo sea frecuente no quiere decir que sea normal. Nos educan para que todo sea comodo, fácil, moderno…desde bebés.

Dentista canadiense conocido por sus teorías sobre la relación entre la nutrición, salud dental, y salud física

Weston Price fue una de las primeras personas en dar un toque de atención en cómo la alimentación moderna alteraba nuestra salud dental, y era dentista. Nuestro personaje visitó multiples tribus que seguían dietas ancestrales, visitó a esquimales, polinesios, indios, australianos, etc. Concluyendo en su estudio que no padecían las misma enfermedades que en las sociedades modernas y que curiosamente no era una cuestión genética ya que según estas tribus tenían acceso a nuestra forma de alimentarnos comenzaban a padecer patologías similares… Por lo tanto cabe deducir entonces que “somos lo que comemos”. Pero además estas personas tenían los dientes alineados, caras homogéneas, no tenían problemas para que las muelitas del juicio salieran…claro…no estaba de oferta el pan de molde o el mega maravilloso yogur que te promete hasta quitarte años. Tenían que morder, desgarrar, triturar, chupar, su dieta desde pequeños desde que chupaban de la teta de su madre,  estaban formando su boca. Por lo tanto también “somos cómo comemos” Os animo a leer su libro “Nutrición y degeneración física”, asi además veréis que los dentistas no solo servimos para hacer empastes.

CONCLUSIÓN

Seguro que alguna vez has hecho esto ¿o no?

Vamos a realizar una rica tortilla de patata, con su cebollita, sus buenos huevos, esa patata bien pochadita, en su punto de sal. Esa tortilla calentita en su pan nos la vamos a comer en el metro en hora punta rodeados de gente que ni sabe qué hora es pero  lleva prisa, empujones, ruido… La hemos engullido en 3 miseros minutos ¿te ha sentado bien? ¿por qué? 

Para facilitarte el trabajo te paso la tortilla por la thermomix y en formato batido; ¿te gusta? ¿no sabe a tortilla? ¿te sabe a poco?

Dra. Pamela Lázaro Durán (Licenciada en Odontología y Experta en Periodoncia)

Creo que no hay un ejemplo más claro de que somos lo que comemos y, que no se te olvide, ¡cómo comemos!

Me despido con un refrán que define muy bien la vida, las emociones y cualquier cosa a la que te dediques: “Usa tu cabeza para pensar, tu corazón para sentir y que tu boca sea el inicio de tu salud”. 

Un abrazo! :=)

 

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Periodista audiovisual y creador del Blog "El Bocado Perfecto"

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